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Colegiada nº 28/1552 · Centro autorizado CAMLogopedia infantil · Madrid

Dislalia infantil en Madrid

Trato las dificultades para pronunciar uno o varios sonidos (por ejemplo la «r», la «s» o la «l»), tanto los casos funcionales como los relacionados con pequeñas alteraciones como el frenillo lingual. A domicilio en Madrid, de 2 a 12 años.

¿Prefieres llamar? 621 065 216 · Primera consulta para valorar.

Laura Quijada, logopeda, sentada a una mesa frente a un niño, señalando su propia boca junto a unas láminas de pictogramas

La dislalia es la dificultad para pronunciar ciertos sonidos, como la r, la s o la l. Es habitual en los primeros años y muchas veces se resuelve sola. Cuando persiste a la edad en la que ese sonido ya debería estar adquirido, conviene valorarla.

¿Qué es la dislalia?

La dislalia es la dificultad de pronunciar ciertos sonidos. Es el término con el que llegan casi todas las familias, aunque las clasificaciones internacionales vigentes recogen hoy este cuadro como trastorno de los sonidos del habla.

Detrás de una pronunciación incorrecta puede haber dos cosas distintas. A veces el niño no consigue hacer el movimiento que ese sonido pide, y suelen fallar pocos sonidos y siempre los mismos. Otras veces sí sabe producirlo aislado, pero lo cambia por otro dentro de la palabra. Distinguirlo es parte de la valoración, porque el trabajo posterior cambia.

¿A qué edad debería pronunciar bien cada sonido?

Los sonidos del español no se adquieren todos a la vez, y varios de los que más preocupan en casa llegan de los últimos. Esta orientación la construyo sobre el PLON-R, la prueba de lenguaje oral que uso en la valoración, y sobre lo que veo en consulta:

  • Hacia los 3 años: La b ya debería estar adquirida, y con ella otros de los sonidos tempranos, como la m, la p o la k.
  • Hacia los 4 años: Se esperan adquiridos, entre otros, la d, la l, la z, la g y la r suave, la de "cara".
  • Hacia los 5 años: La r fuerte de "perro" y los sinfones de r y de l, grupos del tipo "tren", "plato" o "flor".
  • Un matiz de consulta: El PLON-R sitúa la s en posición inversa, la de "es-cuela", hacia los 3 años. En la práctica veo niños de 4 y de 5 que todavía no la tienen adquirida.

La edad orienta, pero no basta. En la valoración miro además dos cosas: cuánto se le entiende cuando habla con alguien de fuera de casa, y si consigue producir el sonido cuando se lo modelo. Un niño al que se le entiende bien y que imita el sonido a la primera tiene más margen para resolverlo solo que otro de su edad al que cuesta entender.

Hay además un motivo para no dejarlo correr: las dificultades de habla se asocian a más riesgo de dificultades posteriores en lectura y escritura, sobre todo cuando van acompañadas de dificultades de lenguaje.

Dislalia y frenillo lingual

Muchas familias llegan preguntando por el frenillo. El consenso profesional actual es que un frenillo corto no suele afectar al habla: incluso la l y la r, las que más elevación de lengua exigen, suelen producirse pese a una restricción importante de la punta. Los estudios que asocian frenillo y dificultades de articulación son de baja calidad, y las indicaciones quirúrgicas han crecido más deprisa que la evidencia. Cuando el motivo de consulta es la pronunciación, lo razonable es valorar primero con logopeda y decidir después.

Cómo trabajo

Empiezo escuchándote: qué sonidos notas que falla, desde cuándo, si le entienden en el colegio y qué os preocupa. Si tienes informes previos, apórtalos. Después valoro al niño: qué sonidos falla, en qué posición de la palabra y si el error es constante o aparece unas veces sí y otras no. De ahí sale el programa de objetivos.

No uso programas de praxias, salvo que haya un problema de movilidad de la lengua que lo justifique. Para trabajar la pronunciación sigo otro camino: primero que el niño tome conciencia del sonido y de dónde se encuentra su lengua cuando el sonido aparece, después que lo discrimine dentro de palabras, y de ahí a articularlo en palabras, en frases y por último en el habla espontánea. Todo con recursos variados: juegos, canciones, cuentos, puzzles y ejercicios didácticos.

Los últimos minutos de cada sesión los dedico a darte pautas para casa: el paso de "lo dice bien conmigo" a "lo dice bien siempre" ocurre sobre todo fuera de la consulta.

Atiendo en la clínica colaborativa de la zona Bernabéu y a domicilio, en el sureste de Madrid (Vallecas, Santa Eugenia, Vicálvaro, Rivas-Vaciamadrid y Moratalaz) y en la zona norte residencial (Sanchinarro, Montecarmelo, Valdebebas, Las Tablas, Alcobendas, Fuencarral, Tres Olivos, Hortaleza, Valdefuentes, La Moraleja, Soto de la Moraleja y El Encinar de los Reyes). Siempre en persona: en dislalia necesito ver y oír con precisión cómo coloca la lengua y los labios, y por pantalla se pierde.

Un plan claro, paso a paso

Empiezo conociendo a tu hijo o hija y valorando su lenguaje con juego y pruebas. A partir de ahí diseño objetivos concretos y los trabajamos en sesiones lúdicas, revisando avances contigo. Sabes en todo momento dónde estamos y hacia dónde vamos.

  1. 1

    Evaluación inicial

    Empiezo con una entrevista con la familia y una valoración del lenguaje a través del juego, en un entorno relajado.

    Una niña señala una lámina de imágenes en la pantalla del portátil durante una prueba de vocabulario
  2. 2

    Plan personalizado

    Defino objetivos clínicos concretos para lo que le cuesta, adaptando el ritmo a su edad, sus gustos y sus necesidades.

    Las manos de un niño escribiendo palabras a lápiz en un cuaderno de cuadrícula
  3. 3

    Sesiones con juego

    Trabajamos en casa a través del juego, las canciones y el material visual, manteniendo alta la motivación.

    Laura muestra una lámina de imágenes a un niño de pie en la sala de consulta
  4. 4

    Seguimiento y coordinación

    Reviso los avances contigo, te doy pautas para casa y me coordino con el colegio cuando hace falta.

    Laura, frente al portátil, durante una sesión de seguimiento online

¿Reconoces alguna de estas señales en casa?

Escríbeme y te digo si conviene valorar el lenguaje de tu hijo o hija.

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Cómo son las sesiones a domicilio

Voy a casa de tu hijo o hija porque el lenguaje se aprende en su entorno natural: con sus juguetes, su rutina y las personas con las que se comunica cada día. Eso hace que lo que trabajamos se traslade mejor a su vida real y evita desplazamientos a las familias. Las sesiones duran 45 minutos.

Atiendo a domicilio en el sureste (Vallecas, Santa Eugenia, Vicálvaro, Rivas-Vaciamadrid y Moratalaz) y en el norte residencial (Sanchinarro, Montecarmelo, Valdebebas, Las Tablas, Alcobendas, Fuencarral, Tres Olivos, Hortaleza, Valdefuentes, La Moraleja, Soto de la Moraleja y El Encinar de los Reyes), además de consulta colaborativa en Bernabéu / Chamartín y seguimiento online.

En su entorno

Trabajamos en casa, con sus juguetes y su rutina. Sin desplazamientos.

A través del juego

Material visual y juego dirigido, adaptados a su edad y sus gustos.

Contigo

Pautas para casa y coordinación con la familia y el colegio.

Laura Quijada, logopeda colegiada, con bata blanca junto a su título enmarcado

Soy Laura Quijada, logopeda infantil

Soy logopeda colegiada en Madrid y ejerzo desde 2021. Trabajo con niños de 2 a 12 años, en la clínica colaborativa de la zona Bernabéu y a domicilio. Estoy formada en logopedia miofuncional y he hecho cursos de lectoescritura. En consulta y en atención temprana he trabajado, entre otros motivos de consulta, con trastornos fonológicos, con niños con autismo, con deglución atípica y con dificultades de lectoescritura. Mi centro está autorizado por la Comunidad de Madrid.

Colegiada nº 28/1552
Registro sanitario Nº CS20392
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Dudas habituales de las familias

Depende del sonido. Que un niño de 4 años no diga la r fuerte entra dentro de lo esperable; que a los 5 siga sin conseguirla, o que a los 4 no se le entienda fuera de casa, sí merece una valoración. Ante la duda, prefiero mirarlo.

Depende del número de sonidos afectados y de la evolución del niño. Algunos casos se resuelven en pocos meses y otros requieren un acompañamiento más largo. Tras la valoración planteo un plan orientativo y lo reviso periódicamente contigo, en vez de comprometer un número de sesiones de antemano.

Sí, y ayuda mucho. Lo más útil es darle el modelo correcto sin exigirle que repita, decir la palabra bien cuando la diga mal y darle ocasiones tranquilas de hablar. En cada sesión te doy pautas concretas para el sonido que estemos trabajando.

Las sesiones duran 45 minutos. Lo habitual es una por semana, que es lo que la mayoría de los casos necesita; en algunos que lo requieren trabajo con dos. Lo ajustamos tras la evaluación inicial.

Atiendo a domicilio en la zona sureste (Vallecas, Santa Eugenia, Vicálvaro, Rivas-Vaciamadrid y Moratalaz) y en el norte residencial (Sanchinarro, Montecarmelo, Valdebebas, Las Tablas, Alcobendas, Fuencarral, Tres Olivos, Hortaleza, Valdefuentes, La Moraleja, Soto de la Moraleja y El Encinar de los Reyes), además de consulta colaborativa en Bernabéu / Chamartín. El seguimiento y las asesorías también pueden ser online.

No es imprescindible para una primera valoración. Si dispones de informes de pediatra, otorrino o neuropediatra, conviene traerlos para contextualizar el caso.

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Puedo valorarlo en una primera consulta sin compromiso y orientarte sobre si conviene intervenir. Escríbeme por WhatsApp o déjame tus datos y te contesto yo misma.

Esta área forma parte de la logopedia infantil que trabajo en Madrid, sobre todo a domicilio.

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